Los "Caminos
medievales del Vino", son sin duda, una de las
rutas más importantes del comercio desde las poblaciones
comerciales hasta las urbes medievales. Ribadavia, que
siempre fue capital del Ribeiro, era una de las mayores
abastecedoras de vino a las ciudades de Vigo, Santiago,
Pontevedra y A Coruña, sin olvidar que hicieron exportaciones
a Inglaterra y Portugal, usando el río Miño como medio
navegable.
Pero para poder abastecer
estas urbes, existían unos caminos oficiales, donde
los "arrieros" llevaban
sus carros llenos de pipotes y tirados por bueyes, esos
caminos buscaban fundamentalmente las distancias más
cortas y posibles. Parte de estos caminos se convirtieron
con el comercio y con la peregrinación, en vínculos
de unión entre pueblos y tierras con Santiago de Compostela.
El "camiño do viño" del
Ribeiro, en aquella época, partía de Ribadavia
y subiendo por Villar de Condes,
cruzaba la tierras de Avión, por la Sierra del Suído
para seguir a Santiago, donde entraba por la puerta
de Mazarelos, también conocida como la puerta del vino.
Éste camino, frecuentado
principalmente por el Obispo
Gelmirez, padre de los caminos jacobeos, en sus
constantes viajes Braga-Santiago y viceversa, pasaba
por los Chozos del Suído, lo que sin duda propiciaba
la comunicación y el intercambio entre los viajeros
y los nativos de Avión.
En un trabajo hecho
por Miguel Angel González García, sobre la Cruz Procesional
de Amiudal, habla que fue hecha por plateros compostelanos,
y subraya que:
"En relación con la posible procedencia compostelana,
no era extraño que se acudiese a Santiago para hacer
esta hermosa pieza, pues la zona de Avión, perteneció
al arzobispado hasta años recientes"
Esta cruz data del siglo XVI. Otro
dato a destacar es que en el año 1215 aparece por primera
y única vez la Orden de los
Templarios en Avión, concretamente relacionados
con la iglesia de San Andrés de Abelenda.